Como caido del cielo

A veces ocurren cosa a nuestro alrededor que no podemos controlar, y a veces como si de la divina prominencia se tratara se solucionan en un santiamén. Las mejores cosas ocurren cuando uno menos se lo espera y es que la vida está hecha de cosas que nos pasan, de anécdotas que después contaremos a nuestros hijos o sobrinos y de sin sentidos que acaban sacándonos una sonrisa por inverosímiles que nos parecen,

Averías una tarde de invierno, el coche se para y por mas que se lo ruegas ya no quiere encenderse de nuevo. No sabes que hacer, precisamente hoy que no te has cogido el teléfono móvil ya que solo habías salido a por algo de cena. Es entonces cuando ves un cartel luminoso a lo lejos en el que pone reciclaperezoso.com. Bendita sea tu suerte, has averiado justo al lado de un desguace, no te lo puedes creer, ni siquiera habías reparado en él  y llevas ya varios meses utilizando esa calle para llegar a casa porque la avenida principal está en obras.

Te acercas al desguace y te atiende un chico guapísimo que se presenta como el dueño, bueno para ser exactos como el hijo del dueño y se ofrece a mirar el coche para ver si consigue arreglártelo. Consigue dar con la pieza que ha fallado y lo soluciona sin mayor problema, ni siquiera se mancha las manos. Se lo agradeces con una amplia sonrisa y te vas de allí con el coche arreglado y con el número de teléfono del chico apuntado en un papel por qué no tenias el móvil a mano, además con la promesa de que os llamareis para quedar.

En esta ocasión la suerte ha estado de tu parte, pero recuerdas que un día pinchaste y no conseguiste que nadie te ayudara, en ese momento perdiste la fe en la humanidad, ahora parece que la estas recuperando poco  a poco. Las personas debemos de ayudarnos en las situaciones que nos vienen un poco grandes, hay que tener en cuenta que a todos nos puede pasar y que todos en algún momento necesitamos la ayuda de las personas que nos rodean incluso de los desconocidos.

De esta situación has sacado dos cosas en claro, que no debes bajo ningún concepto volver a dejar el teléfono en casa y que siempre, siempre, siempre hay que ir bien vestida y peinada.